Mi plan de noventa días
Plan escrito, revisión semanal, un ajuste a la vez.
3:23 · VIDEO«Mi plan de 90 días»: cerrar con un plan medible y una bitácora semanal.
Tu jugada de esta semana
Define tres objetivos: uno para el equipo, uno para la operación y uno para ti. Y para cada uno, un indicador de conducta que dependa de ti, no de la suerte. Si otra persona no puede comprobarlo, todavía no está bien escrito. Tu jugada es escribir esta semana una página con esos tres objetivos y un indicador para cada uno. Luego compártela con tu propio jefe, diciendo:
Para decir tal cual
Este es mi plan para mis primeros noventa días. Tiene tres objetivos y una forma de medir cada uno. Quiero revisarlo contigo en el día treinta para ajustarlo.
- Y reserva un bloque fijo de quince minutos cada viernes, porque un plan sin revisión es solo un buen deseo. Tres minutos para un semáforo de tu trabajo y de tu energía. Siete para revisar dos conductas, una que reforzar y una que ajustar. Tres para decidir una acción con su criterio de éxito. Y dos para pedir el apoyo que necesitas.
Durante siete días
Esa revisión es tu bitácora: la situación, la lectura, la jugada y el seguimiento, semana tras semana. Es el método de todas estas cápsulas. Al cumplirse los noventa días, no te preguntes si te sientes mejor jefe. Compara tus indicadores con los del primer día y pide a tu equipo dos o tres opiniones por escrito.
Prepara tu jugada en el cuaderno
- Escribe tus tres objetivos con su indicador en la hoja «Mi plan de noventa días» (al final del cuaderno). Aquí compruébalos: ¿depende de ti y no de la suerte? ¿Otra persona puede verificarlo? Si no, ¿cómo lo reescribes?
- Un plan de conducta mide cosas como cuántas reuniones uno a uno haces, en cuánto tiempo corriges algo o cuántas decisiones comunicas con su criterio. ¿Cuáles vas a medir tú?
- Comparte el plan con tu propio jefe.
- Tu bloque fijo de quince minutos cada viernes.
Frase para el lunes
Plan escrito, revisión semanal, un ajuste a la vez.