De colega a jefe, sin frialdad
Cercanía en la persona, claridad en el rol.
3:31 · VIDEO«Ayer era colega, hoy soy el jefe»: poner límites sin volverte frío.
Tu jugada de esta semana
Reúne al equipo cinco minutos y prueba con estas palabras:
Para decir tal cual
Sigo siendo la misma persona, pero ahora mi trabajo es decidir prioridades y responder por los resultados. Eso significa que a veces les diré que no, y siempre les diré por qué. Si algo les parece injusto, díganmelo de frente.
- No pidas permiso ni te justifiques. No necesitas que todos estén de acuerdo, necesitas que todos estén claros.
- Si alguien te prueba con un chiste o con una excusa, responde con calma y sin dramatizar, como si fuera lo más normal del mundo.
Durante siete días
Durante siete días, fíjate en los momentos en que sentiste ganas de volver al modo colega. Por ejemplo, aceptar un favor que no debías o evitar una corrección que sí tocaba. Anota qué hiciste y qué harías distinto. El lunes siguiente, revisa tu nota y elige un solo hábito para ajustar.
Prepara tu jugada en el cuaderno
- ¿Qué cambió ahora que eres jefe? Piensa en quién decide, qué información puedes compartir y qué bromas ya no caen igual. Anota al menos dos cosas.
- Escribe con tus palabras el nuevo contrato, para decirlo una sola vez y en voz alta: quién sigues siendo, cuál es ahora tu trabajo y qué significa eso para el equipo.
- ¿Cuándo reunirás al equipo cinco minutos?
- Prepárate para dos momentos incómodos.
Frase para el lunes
Cercanía en la persona, claridad en el rol.